UN ESPOSO Y PADRE
EJEMPLAR
Miguel Grau, el Caballero de los Mares... y de
los padres
Si hay un héroe que fue ejemplo de paternidad, ese fue Grau
Seminario. Lo testimonian las cartas que envió a su esposa, meses y días antes
de su trágico final
" Aconséjalos constantemente y diles que no se olviden
de cumplir lo que me han ofrecido, de estudiar con empeño y en esforzarse bien,
tanto en el colegio como en la casa", escribió nuestro héroe a su esposa
Dolores Cavero y Núñez."
CARTAS
Monitor “Huáscar”
Callao, Mayo 8 de
1879
Muy querida esposa:
Como la vida es precaria en lo
general, y con mayor razón desde que va uno a exponerla a cada rato, en aras de
la patria, en una guerra justa, pero que será sangrienta y prolongada, no
quiero salir a campaña sin antes hacerte por medio de esta carta varios
encargos; principiando por el primero, que consiste en suplicarte me otorgues
tu perdón por si creyeras que yo te hubiera ofendido intencionalmente.
El segundo, se contrae a
pedirte atiendas con sumo esmero y tenaz vigilancia a la educación de nuestros
hijos idolatrados, para lograr este esencial encargo debo avisarte, o mejor
dicho recomendarte que todo lo poco que dejo de fortuna, se emplee en darles
toda la instrucción que sea posible; única herencia que siempre he deseado
dejarles. Esta es pues mi única y última voluntad, que te ruego encarecidamente
observes con religiosidad; si es que la súplica de un muerto puede merecer algún
respeto.
Todo lo que poseo de fortuna,
adquirida honradamente; está reducida a lo siguiente: Veinte y cinco y pico mil
soles en Cédulas del Banco Hipotecario. Treinta y un mil cientos soles, en
cédulas de la deuda interna.
Cuatro acciones de a mil soles
cada una del Banco Nacional del Perú. Mil soles con sus respectivos intereses
en poder de la Casa de Canevaro; al mismo que le soy deudor de doscientas
libras esterlinas, que le pedí para Anita Quezada, cuyo documento firmado por
mí, se cumple en diciembre de este año.
La “paternal” debe pagarte en
junio de este mismo año, la inscripción de María Luisa, que pedí oportunamente.
Se liquidará el presente quinquenio; para lograr lo cual, he llenado ya todos
los requisitos que exigen los estatutos.
En poder de Felipe Varela,
queda el documento por valor de siete mil soles, que le reconoció la
Testamentaria de Don Enrique Meiggs a favor de Ana Quezada viuda de Grau, por
servicios profesionales prestados por el difunto.
Me lisonjea la idea que al
separarme de este mundo, tengan mis hijos un pan que comer; pues no dudo que la
nación te otorgue por lo menos mi sueldo
íntegro; si es que muero en combate.
Nada más que pedirte, sino que
me cuides a mis hijos y les hables siempre de su padre.
Con un abrazo eterno se despide
tu infeliz esposo
Miguel Grau
P.D. Trata de conservar buena
armonía con mis hermanas. El coronel Gómez tiene en su poder el documento de la
Sra. Manizares de a mil soles.
Monitor “Huáscar”
Iquique, Mayo 29 de
1879
Queridísima esposa
Son las seis de la tarde, y
acabo de regresar del Sur donde he permanecido seis a siete días recorriendo
los puertos de Antofagasta, Mejillones, Cobija y Tocopilla; en el primero
sostuve un cañoneo de hora y media con los fuertes y la “Covadonga”, que se
había refugiado allí muy cerca de las piedras. Al siguiente día les corté el
cable a tiro de fusil y de tierra no se atrevieron a hacerme fuego, en lo que
procedieron con prudencia, porque al verificarlo, estaba resuelto a bombardear
la población. En los demás puertos se quemaron lanchas, etc.
Se que Prado está en tierra, yo
he mandado saludarlo porque no puedo ir personalmente; solo espero el bote para
salir a la mar a pasar la noche fuera. Mañana que hable con él, veremos lo que
se resuelva sobre la ida al Callao del “Huáscar” a reparar averías.
El vapor para el norte no pasa
por aquí hasta mañana, pero lo que pueda suceder te escribo anticipadamente con
el objeto de saludarte cariñosamente y a la vez suplicarte hagas a los niños
mil caricias a mi nombre. Aconséjales constantemente y diles que no se olviden
de cumplir lo que han ofrecido de estudiar con empeño y en esforzarse bien,
tanto en el colegio como en la casa”.
Si ya has cobrado el mes de Mayo,
cómprales a los muchachos unos vestiditos y camisas, para que vayan siempre
aseados a la escuela.
Saluda a mis hermanas y al
coronel Gómez y dile a éste que los artilleros del “Huáscar” han resultado
pésimos, a pesar de tanto ejercicio.
A Misia Luisa, Mercedes, Cristina
y María Luisa, mil recuerdos, lo mismo que a Cristina Bustamante, etc., etc.
No te olvides de mandarme los
periódicos por el conducto que te he iniciado.
No dejes que los niños salgan
solos a la calle, y pocas veces a la
puerta de la calle.
Dile a la sirvienta que su hijo
Colan está sin novedad.
Sería conveniente que dieras de
cuando en cuando tus vueltas al colegio para que te informes de el adelanto y
conducta de los muchachos.”
Mayo 31, Ilo
Ayer por la mañana que
regresaba a Iquique, después de haber pasado la noche fuera del puerto, me
encontré con la escuadra chilena que al
parecer entraba también; me persiguieron durante 1/1-12 horas, pero no me
alcanzaron.
Esta noche acabaré el tomar
carbón aquí y emprenderé viaje a Arica.
Con un fuerte y tierno abrazo se
despide tu esposo que no te olvida.
Miguel Grau.
Saluda a todos los que te
pregunten por mí. Garibaldi me acaba de traer vino y huevos
Monitor “Huáscar”
Arica setiembre 8 de
1879
Muy queridísima
Esposa
Después de saludarte y de
mandarte muchísimos cariños, me contraigo a comunicarte que yo sigo disfrutando
de completa salud, y sin más contrariedad que no es poca, de no tener el gusto
de verte para decirte lo mucho que te quiero y extraño.
Siento mucho no tener cartas
tuyas con más frecuencia porque es lo único que me pone contento, probablemente
cuando en ellas me anuncias vida mía, que tanto tú como los niños se conservan
buenos. Quiera el cielo otorgarles eternamente estos beneficios, para mi
consuelo.
Como mi vida aquí es la de
estar siempre a bordo, salvo los casos en que me llama Prado para algo en
tierra, nada nuevo, ni que merezca la pena, tengo que contarte, a no ser que a
mi regreso de la última expedición me recibieron en el muelle de Arica con
flores y banda de música.
Mucho fastidio tengo de ver las
irregularidades con que llegan los vapores del Norte, pues, a veces pasa una
semana sin uno de ellos, lo que demora el tener noticias tuyas y de mis hijos;
que es en verdad lo que más me interesa a mí en esta vida. Hasta el miércoles o
jueves que debe fondear uno aquí, estoy privado de esa dicha.
Te mando la plata que le diste
a la madre de Flores, y a María Acosta, dile que su hijo esta bueno.
Avísame si te falta dinero para
el gasto de la casa, y si te ha mandado ya Alfaro el otro mes de sueldo.
La quiebra del Banco Nacional
nos arrastra con la pérdida de cuatro mil soles que tenía en acciones.
Paciencia.
Ten la bondad de ir donde
Courret y mandarme a hacer un par de docenas de retratos de álbum, para
corresponder y darlas a todos los jefes del Ejército Boliviano que me piden con
mucha instancia. Sería conveniente que le dijeras que sacara chicas del grande,
pues me parece que está mejor que las anteriores mías. En fin tú haz lo que te
parezca más natural.
Saluda a tu mamá, lo mismo que
a Mercedes, Cristina y María Luisa.
También te suplico que saludes
a todas las personas que pregunten y tengan interés por saber mí.
Dale a Pablito las gracias en mi
nombre por la linda bufandita que me mandó con Carlos Ferreyros, y la que ya
estoy usando.
Averigua con Otoya cuando sale
el “Rímac”.
Sospecho que las cartas que yo
le escribo a Manonga, de acá, no las recibe, a juzgar por lo que ella me dice
en las suyas, de que no recibe las mías.
Es probable que en Chile las
intercepten para informarse de ellas.
A Enrique después de saludarlo,
dile que espero que se esté portando bien y estudiando con provecho para
complacerme y estimulándome a que lo premie. A Oscar y Ricardo diles lo mismo,
y en general hazles a todos ellos mil cariños a nombre de su papá.
Si ves a las Quezada salúdalas
con afecto.
Con infinitas caricias para ti,
y deseándote salud y toda clase de prosperidades, se despide hasta el próximo
vapor, con tierno y fuerte abrazo tu esposo que te idolatra.
Miguel
He tenido que contestar por este
vapor un sin número de cartas de felicitación de amigos.
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