VIDA Y OBRA DE FRANCISCO BOLOGNESI
Francisco Bolognesi nació en la
Ciudad de los Reyes el 4 de noviembre de 1816. Estudió en el colegio Seminario
de Arequipa hasta los 16 años, y luego entró en una carrera para el comercio.
Su padre fue un ítalo-peruano: Andrés Bolognesi, destacado violonchelista,
director de orquesta, oriundo de Génova, llegado al Perú en 1810 para
establecerse en Arequipa. Su madre fue arequipeña, llamada Juana Cervantes
Pacheco, fue su padrino el marqués de montamira, caballero de la Gran Cruz
Colorada. Realizó sus estudios primarios en Arequipa. En el año 1830, ingresó
al Seminario Conciliar de San Jerónimo, donde estudió secundaria, sobresaliendo en el curso de
matemáticas.
Participó de militar en julio de
1844, en una acción en Carmen Alto, en un distrito local de Arequipa. Aunque le ofrecieron un puesto en el
ejército, él eligió para permanecer en la vida civil. Sin embargo, en 1853, se
alistó y fue seleccionado como segundo al mando de un regimiento de caballería
durante un período de tensión entre Perú y Bolivia sobre el litoral. Si bien no
hubo un conflicto armado con Bolivia, Bolognesi eligió permanecer en el
ejército y participó en la revolución contra el entonces presidente Echenique.
Después de la revolución triunfante, Bolognesi fue un teniente coronel del
Estado Mayor General.
En 1856, Bolognesi comandó a la
artillería involucrada en la guerra civil contra el general Manuel Ignacio de
Vivanco, centrada en la ciudad de Arequipa, y fue ascendido a Coronel. Fue
enviado a Europa en varias ocasiones para comprar piezas de artillería.
Cumplida su misión, Bolognesi volvió al Perú en mayo de 1866. Cayó en conflicto
con el presidente Mariano Ignacio Prado y fue encarcelado brevemente en 1867.
Tras la caída del Prado, Bolognesi vuelve al ejército, siendo destinado
comandante en el Batallón de Arequipa.
El 4 de marzo de 1868 es nombrado primer jefe del Regimiento de
artillería de la plaza del Callao, y se retiró en 1871.
Cuando la Guerra del Pacífico
comenzó en 1879, Bolognesi, de 62 años de edad, se reincorporó al Ejército
peruano y participó activamente en las acciones contra las fuerzas chilenas,
incluyendo en las batallas de Dolores y Tarapacá, en noviembre de 1879, en cuya
acción participó a pesar de encontrarse enfermo y guardando cama. En abril de
1880, fue puesto al mando del puerto peruano de Arica. Comandó a las fuerzas
peruanas en Arica rodeadas por las tropas chilenas, tras la derrota y ocupación
chilena en Tacna.
Cuando los mensajeros de Chile
exigieron la rendición de Arica, debido a su enorme diferencia numérica de
soldados, armamento y logística; él respondió: «Tengo deberes sagrados que cumplir y los cumpliré hasta quemar el
último cartucho» y repitió su respuesta en presencia de sus oficiales y con
la completa afirmativa de estos.
Tras varios días de sitio,
bombardeos y tras numerosas bajas recibidas en el intento chileno de
acercamiento a las defensas peruanas por mar, éstos acuerdan un ataque final
masivo terrestre. El 7 de junio de 1880, se desata la Batalla de Arica con un
asalto nocturno por el sector este de la ciudad. Donde pierden la vida casi
1500 soldados de ambos bandos. El coronel Bolognesi murió en la cima del morro
de un culatazo enemigo, sus restos fueron defendidos por sus soldados hasta el
exterminio de éstos y la captura del cadáver del héroe. Los hijos de Bolognesi,
Enrique y Augusto también lucharon en la Guerra del Pacífico, y murieron más
tarde, durante la Batalla de San Juan y la Batalla de Miraflores en Lima. Sus
restos se encuentran en la Cripta de los Héroes del Cementerio Presbítero
Maestro.